Posible cartera para un mundo incierto - Vivirtiendo #228
"No invierto para acertar el futuro. Invierto para no depender de él"
Buenas,
Las guerras son lo peor de lo peor, pero incluso con ellas nuestros gobiernos se las arreglan para hacer caja.
Si el conflicto en Irán dispara los carburantes hasta los niveles de 2022, Hacienda podría recaudar 1.800 millones de euros adicionales en impuestos.
Nosotros pagamos más por llenar el depósito, pero el Estado llena el suyo.
Es una especie de cooperación público-privada involuntaria.
Maravilloso, ¿verdad?
Y claro, si sube la energía, sube todo.
Precios, inflación, costes empresariales… y la sensación general de que el mundo se complica un poco más.
No es especialmente tranquilizador que un conflicto en Oriente Medio tenga impacto directo en lo que pagamos por mover un simple coche, pero así funciona la economía global.
Mientras tanto, desde Bruselas sueltan una recomendación que suena casi revolucionaria: bajar al mínimo los impuestos de la electricidad.
Algo que, si uno lo piensa fríamente, parece bastante lógico.
Si la energía sube… quizá no sea mala idea no cargarla aún más de impuestos.
¿Lo veremos?
¿Lo sentirán nuestros bolsillos?
Hagan sus apuestas.
Mientras tanto, en la economía real siguen pasando cositas.
Por ejemplo, el alquiler en Barcelona ya ha superado los 30 euros por metro cuadrado, convirtiéndose en la ciudad más cara de España.
Quién iba a decir que intervenir el mercado del alquiler para “proteger” al inquilino podía terminar empujando los precios hacia arriba.
Pero no todo van a ser malas noticias.
También tenemos “avances tecnológicos punteros” en nuestro país.
El Gobierno ha presentado HODIO, una herramienta para medir la polarización y el discurso de odio en redes sociales que incluso elaborará un ranking de plataformas según el contenido problemático que difundan.
Una especie de odiómetro digital.
Y uno no puede evitar pensar que, en un país con problemas de vivienda, presión fiscal elevada, deuda pública creciente y productividad estancada, lo realmente urgente era exactamente esto: un ranking del odio en internet.
¿Verdad? 🤦🏻
Eso sí, mientras medimos el odio online, gastando seguramente una buena cantidad de dinero público en ello, la realidad sigue su curso.
Por ejemplo, la inversión en infraestructuras ferroviarias se ha hundido más de un 66% desde 2009.
Muy lejos de aquellos años en los que España invertía miles de millones anuales en su red ferroviaria.
¿Y qué tenemos en materia fiscal?
Pues que Bruselas ha decidido llevar a España ante la justicia europea por no aplicar correctamente la directiva que permite eximir de IVA a autónomos y pequeñas empresas.
Una escena casi cómica.
La Unión Europea diciendo: “bajad impuestos”.
Y el país respondiendo: “vamos a pensarlo”.
Nosotros a la nuestra.
Pero no queda ahí la cosa, porque nuestro sistema tributario es creativo a más no poder.
Resulta que si donas dinero a un hijo que vive en el extranjero pero mantiene una cuenta en España, la donación tributa aquí.
Espectacular.
Y para rematar la semana, llega otro recordatorio sobre el futuro de las pensiones.
Si no has cotizado al menos dos años en los últimos quince, te pueden denegar la jubilación contributiva. Y además, quien se jubile antes de tiempo sufrirá coeficientes reductores.
Traducido al castellano cotidiano:
Trabaja más años, cotiza lo máximo posible… y por favor no hagas demasiadas preguntas.
No sé ni las veces que te lo habré comentado, pero el sistema está diseñado precisamente para eso: que la gente trabaje el máximo tiempo posible, sin demasiada independencia financiera.
Que sigamos produciendo, pagando impuestos y empujando la rueda.
Hasta que, con suerte, llegue la jubilación.
O el andador.
Lo que llegue primero.
Por eso insisto tanto en lo mismo.
Ten un plan B.
Construye independencia financiera.
Ahorra.
Invierte.
Porque confiar únicamente en la pensión pública cuando aún te quedan 25 o 35 años para alcanzarla es, como mínimo, un salto al vacío sin red.
Sigamos.
🛋️ Desde mi sofá: mercados y realidad
La tensión en Oriente Próximo no tiene pinta de estar aflojando y eso empieza a notarse en varios frentes a la vez.
El euríbor llegó a registrar su mayor subida diaria en casi veinte años y superó el 2,5% antes de volver a relajarse.
Un movimiento que refleja bastante bien el momento actual: el mercado intenta anticipar qué va a pasar… pero cada día cambia el guión.
Mientras tanto, los bonos europeos también repuntaron ante el miedo a que la energía vuelva a presionar la inflación.
Los datos de inflación en Estados Unidos salieron más o menos en línea con lo esperado, lo que en teoría mantiene el relato de futuras bajadas de tipos.
Pero el mercado ya no lo ve tan claro.
Con el petróleo atacando de forma reiterada los 100 dólares y el gas volviendo a tensarse, los bancos centrales tienen menos margen para relajarse.
A eso se suma otro factor: la presión política sobre la Reserva Federal.
Trump vuelve a pedir a Powell que recorte tipos “ya”, pero con el crudo subiendo y el riesgo de inflación reapareciendo, la Fed lo tiene cada vez más complicado.
Ese choque entre energía cara y presión para bajar tipos explica buena parte de los bandazos que estamos viendo en renta variable y en deuda.
Pero a mí lo que me tiene más sorprendido es que el oro no está reaccionando con la fuerza que muchos esperábamos pese al contexto de guerra.
Parte del dinero parece estar buscando refugio en el dólar o directamente en liquidez, mientras los metales industriales empiezan a descontar una posible ralentización económica.
Además, el mercado sigue mirando con lupa el estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del transporte mundial de petróleo.
Si la tensión allí se prolonga, la prima de riesgo puede aumentar y endurecer aún más las condiciones financieras.
En resumen: energía cara, dinero que busca más protección y mercados intentando encontrar equilibrio en medio de bastante ruido.
⚡️ Flashes de la semana
🛒 Mercadona rebasa su propio récord de ventas con 41.900 millones de facturación y gana 1.729 millones.
👗 Inditex gana un récord de 6.220 millones en 2025, un 6% más, y anuncia inversiones por 2.300 millones para este año.
🛢 Repsol invertirá un máximo de 10.000 millones y repartirá 3.600 millones en dividendos hasta 2028.
🛣️ ACS refuerza el control de riesgos de su autopista estrella de EE UU ante la incertidumbre geopolítica.
🦾 Renault presenta su receta para pelear con China: robots humanoides, IA y una plataforma que abarata un 40% el coche eléctrico.
🌍 Airbus y Dassault presionan a Francia y Alemania para que tomen una decisión ya sobre el futuro avión de combate europeo.
🏨 La hotelera de lujo Club Med busca en España 475 trabajadores para el próximo verano.
🏢 Merlin prevé que los centros de datos concentren el 65% de los 1.800 millones de su facturación en 2032.
🤑 Amazon lanza una histórica emisión de bonos para captar 42.000 millones de dólares y financiar su expansión en la IA.
🏗️ ACS gana una obra ferroviaria en Suecia por 900 millones para ampliar la línea East Link.
🍫 Lindt dice que los usuarios de fármacos como Ozempic o Eli Lilly están comiendo más chocolate, no menos.
🏭 Siemens Mobility amplía la planta de Cornellà para la producción de bastidores para trenes.
🚗 El beneficio operativo de Seat se desploma un 99% por los aranceles al Cupra Tavascan.
🏦 Openbank dará 360 euros en efectivo por la nómina y bonificaciones a clientes por recomendar el banco.
🛢 India compra 30 millones de barriles de petróleo ruso tras una exención de EE UU.
🏢 Harmony Gold anuncia su primera producción de cobre mientras cambia su estrategia.
💻 Oracle y OpenAI frenan la ampliación de su centro de datos insignia y reabren dudas sobre el exceso de inversión en IA.
💰 CIE dispone de 2.000 millones para comprar empresas sin disparar la deuda.
🛢 Aramco gana 93.389 millones en 2025 (-12%) y lanza su primera recompra de acciones de hasta 3.000 millones.
🇨🇳 China arranca 2026 con un superávit comercial récord y unas exportaciones muy por encima de lo esperado.
🏦 Bill Ackman levantará 8.600 millones en Bolsa con su ‘hedge fund’ y su gestora.
📈 Las acciones de Tencent y Zhipu suben tras lanzar agentes de IA que aprovechan OpenClaw.
🏦 Ayuso anuncia nuevas ayudas de hasta 150.000 euros para apoyar el crecimiento de pymes y autónomos en Madrid.
🌍 Von der Leyen decreta el fin del ‘antiguo orden mundial’ y pide una UE con una política exterior más realista.
🎶 Un tercio de los ingresos de la industria discográfica procede ya de Spotify.
🏨 Stoneshield entra en Meliá con un 5% y releva a Global Alpha como segundo accionista.
🇮🇱 España cesa a la embajadora en Tel Aviv y rebaja su representación diplomática en Israel.
🛢 El Gobierno pone en alerta roja a 391 energéticas para liberar reservas por la guerra en Irán.
🇪🇸 Montero promete el 2,1% de gasto en Defensa este año, 2.300 millones más.
🏠 La inversión en alquiler se desploma un 44% en Cataluña por el afán regulatorio, según CBRE.
💶 Telefónica compra la consultora Altim por 30 millones.
🔫 Rheinmetall aumentó casi un 30% sus ventas en 2025 y espera una subida de hasta un 45% este año.
🇫🇷 La francesa Thales presenta su cúpula defensiva antimisiles y drones en pleno auge de las tensiones geopolíticas.
👮 La Audiencia Nacional duplica las penas a los fundadores de Arbistar por estafar más de 200 millones en criptomonedas.
🏭 Los proveedores de gas licuado comunican a sus clientes que no podrán venderles el gas de Qatar.
🇬🇧 Revolut logra la licencia bancaria completa en Reino Unido después de cuatro años de espera.
🇩🇪 Deutsche Bank eleva el fondo de bonus un 6,6% tras un rendimiento mixto.
🇪🇸 Yolanda Díaz avanza que el Gobierno prohibirá los despidos por causas energéticas tras el alza del petróleo.
🪙 Hacienda pone la lupa sobre Bizum, criptos, pisos turísticos, hidrocarburos y empresas fantasma.
🏦 Kutxabank ganó un 20% más en 2025 con un beneficio récord de 641 millones.
🏪 Leroy Merlin roza los 4.000 millones en ventas y mejora un 13% su beneficio en 2025.
📺 Netflix pagará hasta 600 millones de dólares por la empresa de IA de Ben Affleck.
✈️ Iberia plantea un ERE voluntario dirigido a 996 trabajadores, el 9,3% de la plantilla.
🇪🇸 El PP gana en Castilla y León, aunque Vox será decisivo, y el PSOE sube.
🛢 El puerto de Fujairah (EAU) suspende las cargas de petróleo tras ser atacado de nuevo.
📉 Las acciones de Dubái entran en mercado bajista mientras la guerra en Irán entra en su tercera semana.
💼 Posible cartera para un mundo incierto
Durante los últimos años, invertir ha sido bastante fácil.
Una cartera muy extraña deberías tener montada para que estuvieras en números rojos antes del último conflicto de Oriente medio.
Tipos bajos, inflación dormida, globalización funcionando y tecnología tirando del carro.
La receta era sencilla: indexarte al mundo, esperar y dejar que el tiempo hiciera su trabajo.
Nadie se llevaba medallas por ser listo.
Las medallas las repartía el calendario.
Pero el mundo cambia.
Y cuando cambia el régimen económico, las carteras que funcionaban dejan de encajar con la realidad.
No porque estuvieran mal diseñadas, sino porque el escenario que las justificaba ya no existe.
En este nuevo contexto aparece una idea que, cuando me la presentaron, me pareció curiosa:
Aplicar la lógica Barbell (mancuerna) a la cartera.
Vamos allá.
Estrategia Barbell
La estrategia Barbell no es magia.
No te vas a forrar con ella ni es una fórmula para ganar siempre.
Es, simplemente, una forma de asumir algo incómodo: no sabemos qué va a pasar.
Ni con la inflación.
Ni con los tipos.
Ni con la geopolítica.
Y si no lo sabemos, construir una cartera que dependa de un único escenario puede ser más frágil de lo que parece.
La idea original viene de Nassim Taleb.
En lugar de situarte en el punto medio, combinas dos extremos que se comportan de forma distinta.
Uno funciona si el sistema sigue funcionando.
El otro si el sistema se tensiona.
No intentas adivinar el futuro.
Te preparas para varios futuros posibles.
Porque el verdadero problema suele estar en el punto medio.
Los activos “moderadamente arriesgados” dan la sensación de equilibrio… pero cuando el mercado se tuerce de verdad suelen caer casi tanto como los agresivos, sin haber generado antes los retornos que justificarían ese riesgo.
Es la peor combinación posible.
Pagas el miedo sin cobrar la oportunidad.
La lógica barbell intenta evitar precisamente eso: construir una cartera que no dependa de acertar un único escenario.
A partir de ahí, cada inversor puede aplicar la idea a su manera.
No existe una única cartera barbell.
Existen distintas formas de aplicar esa filosofía.
Un ejemplo sencillo de una cartera Barbell
La cartera podría ser algo así: una parte importante en renta variable global, otra en activos reales como oro, energía, defensa o infraestructuras, una pequeña exposición asimétrica a Bitcoin y un pequeño colchón de liquidez para actuar cuando el mercado se pone nervioso.
Por ejemplo:
40% en un índice global tipo MSCI World
18% en oro y mineras
10% en energía global
10% en infraestructuras cotizadas
10% en Bitcoin
7% en empresas de defensa
5% en renta fija de muy corto plazo
Lo sé.
Vista desde fuera puede parecer una mezcla extraña.
Pero tiene una lógica interna bastante clara.
El bloque de renta variable global no está ahí por inercia.
Está para reconocer una realidad incómoda: el sistema puede seguir funcionando mejor de lo que creemos.
Empresas globales, productividad, innovación, crecimiento.
Si el mundo no se rompe, esa parte trabaja por ti.
Sería el ancla de la cartera.
El resto refleja otra realidad igualmente posible: que el mundo sea más inestable de lo que nos gustaría.
El oro y las mineras pueden proteger frente al desorden monetario.
La energía sigue siendo un recurso estratégico en un planeta que depende de ella mucho más de lo que sugieren algunos discursos políticos.
Las infraestructuras tienen capacidad de fijar precios, algo valioso cuando la inflación no termina de desaparecer.
La defensa refleja el rearme y la nueva multipolaridad que ya es un titular casi diario.
Por último, Bitcoin introduce una pequeña apuesta asimétrica frente al sistema monetario tradicional: una posición limitada, pero con un posible potencial desproporcionado.
¿Cuándo podría funcionar y cuándo no?
Este tipo de enfoque suele brillar cuando se juntan varios ingredientes: inflación persistente, tensión geopolítica, energía cara o desconfianza institucional.
En esos momentos, el bloque de activos reales puede compensar ampliamente lo que sufra la renta variable tradicional.
También conviene saber cuándo no lo hará.
Puede quedarse bastante lateral cuando la economía crece sin excesos, la inflación está controlada y el mercado premia la estabilidad.
Y podría sufrir si llega una desinflación prolongada o un boom tecnológico puro donde el mercado solo quiere crecimiento.
Conviene saberlo de antemano.
¿Para qué una parte en monetario?
El 5% en renta fija ultracorta parece irrelevante.
No lo es.
Ese bloque no está para rentar.
Está para actuar cuando todo cae.
Es munición psicológica.
Y muchas veces eso vale más que cualquier revalorización que nos vayamos dejando por el camino.
Fondos o ETFs
Ahora viene una parte práctica que pocos explican bien: fondos o ETFs.
Si la cartera se construye con fondos de inversión, en España existe una ventaja enorme que no conviene ignorar: el traspaso entre fondos no tributa.
Puedes rebalancear, ajustar pesos o cambiar de estrategia sin pasar por Hacienda.
Para quien ya acumula plusvalías importantes, esto es una herramienta muy poderosa.
Vender para pasarte a ETFs implicaría aflorar ganancias y pagar entre un 19% y un 30% sobre el beneficio.
Ese peaje puede tardar muchos años en compensarse con el menor TER de los ETFs respecto a los fondos.
¿Qué pasa si empezamos de cero?
Ahí sí puede cambiar la película.
Una versión equivalente en ETFs UCITS puede reducir costes de forma significativa, pero pierdes la ventaja fiscal del traspaso.
La decisión no es ideológica.
Es de contexto.
¿Ganaremos todos los años?
No.
No es una cartera para ganar todos los años.
Es una cartera pensada para poder seguir invertido cuando el mundo se vuelve impredecible.
No busca maximizar la rentabilidad anual.
Busca algo más difícil: que puedas mirar los titulares del mundo sin sentir que toda tu cartera depende de uno solo.
Invertir bien no va de acertar el próximo ciclo.
Va de poder seguir invertido cuando nadie sabe cuál será el siguiente.
No invierto para acertar el futuro.
Invierto para no depender de él.
Suerte.
Todas los textos, opiniones y supuestos que indico en esta newsletter son meramente informativos y en ningún momento deben tomarse como una recomendación de compra o venta de activos de ningún tipo.
Siempre deberás acudir a un asesor financiero cualificado para que te asesore lo mejor posible según tus circunstancias económicas, perfil de riesgo, etc.
Y esto ha sido todo por hoy.
¡Hasta la semana que viene! 👋🏼
Salva
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