Las stablecoins... ¿son una trampa? - Vivirtiendo #225
“No todo lo que es estable, es seguro”
Buenas,
¿El Estado está para protegernos?
Ya sabes que llevo semanas insistiendo en lo mismo… y cada titular parece empeñado en darme la razón.
El Estado no está para protegernos, o al menos no como nos lo venden, y cada semana que pasa la realidad se encarga de recordárnoslo.
Ahora parece ser que (siempre presuntamente), una policía habría sido violada por un alto cargo de máxima confianza de la cúpula del poder, más concretamente alguien de confianza del ministro Marlaska.
Hablamos, nada más y nada menos, que del número dos de la Policía Nacional.
No voy a entrar en el caso, para eso están los tribunales, pero sí en la sensación que deja.
¿Qué me hace pensar?
Que estamos rodeados.
No por enemigos externos, no.
Estamos rodeados por contradicciones internas.
Por discursos que suenan muy bien en rueda de prensa y bastante peor cuando se contrastan con la realidad.
Es lamentable.
Pero centrémonos en lo que nos trae aquí todas las semanas.
Primero, el Gobierno da luz verde a la subida del salario mínimo hasta los 1.221 euros.
Vale.
Se anuncia con tono épico, casi como si hubieran descubierto el fuego, y además con mensaje incluido hacia los empresarios, porque aquí siempre hace falta un villano en el relato… y el empresario suele ser el más malo de todos.
Nada que objetar a que la gente cobre más, pero uno se pregunta si el debate real es cuánto sube el salario… o cuánto cuesta vivir después de subirlo.
Porque subir el sueldo en un país donde la vivienda se ha convertido en un deporte extremo es un poco como regalar un paraguas en mitad de un huracán y decir: “ya estás protegido”.
Luego viene la transparencia…
Bendita transparencia que nos venden desde arriba.
El Gobierno anuncia que hará público el registro de titulares y socios de empresas para evitar sociedades pantalla.
Lucha contra la corrupción, dicen.
Y acto seguido, Hacienda eleva las multas por corrupción empresarial hasta el 50% de los ingresos anuales.
El mensaje es claro: más control, más vigilancia, más castigo.
Todo muy serio, muy contundente, pero… ¿apostamos a que el problema no desaparecerá por añadir otro registro más?
En fin, ellos a lo suyo: legislando mucho, anunciando grandes medidas y solucionando poco.
Cada semana se presenta una solución definitiva que convive con el problema anterior sin terminar de resolverlo.
Y mientras tanto, el ciudadano medio… ¿qué hacemos?
Adaptarnos, ajustar gastos, buscar oportunidades, intentar entender qué demonios está pasando mientras cambia la normativa otra vez.
Así que olvídate del ruido.
Pregúntate quién paga, quién gana, quién pierde y, sobre todo, aprende a protegerte tú mismo.
Porque el Estado promete protegerte.
Pero la responsabilidad, como siempre, sigue siendo tuya.
Sigamos.
🛋️ Desde mi sofá: mercados y realidad
Han pasado cositas esta semana.
Empezamos con el lío que llega desde EEUU, con el loquito Trump dejando claro que quiere elevar los aranceles globales del 10% al 15% tras su enfrentamiento con el Tribunal Supremo. Resultado: vuelve el miedo a una nueva guerra comercial y la renta variable se repliega.
Bitcoin sufriendo, el oro y la plata repuntando y el petróleo subiendo hasta máximos de varias semanas, reavivando el debate sobre la inflación y la presión en los precios de la gasolina.
El mercado, como siempre, odia la incertidumbre, y cuando se mezclan crecimiento más débil, tensiones comerciales y narrativa geopolítica, el resultado suele ser el mismo: volatilidad al canto.
El dinero intenta adaptarse a un mundo más incierto y más fragmentado.
Además, los últimos datos del PIB americano muestran una economía que sigue creciendo, sí… pero a un ritmo más moderado de lo esperado, reforzando la idea de que el ciclo se está enfriando poco a poco.
Y no olvidemos la geopolítica: por un lado se habla de una posible escalada con Irán y, por otro, de un posible entendimiento sobre el acuerdo nuclear.
¿Resumen?
Cualquier noticia puede servir de excusa para darle más “chicha” al mercado, en un sentido o en otro.
Sigue separando ruido de lo que realmente importa.
Estate atento.
⚡️ Flashes de la semana
🇪🇸 Cataluña y Madrid lideran la fuga de empresas en un año intenso de traslados entre CCAA.
💶 Danaher ultima un acuerdo de casi 10.000 millones de dólares para adquirir Masimo.
💥 Los analistas apuntan que Amazon vale más de tres billones, pese a haber perdido 460.000 millones en Bolsa en un mes.
✈️ Las aerolíneas temen un golpe tarifario de Aena pese a las promesas de contención hasta 2031.
🏦 El Santander lanza una ofensiva en créditos al consumo de hasta 100.000 euros al 5% anual para clientes VIP.
📈 Enagás gana 339 millones en 2025 y supera sus objetivos con un EBITDA de 676 millones.
🏥 Las mutuas registran un déficit de casi 1.700 millones por el auge de las bajas laborales.
💻 AMD desafía a Nvidia y se alía con TCS para impulsar la infraestructura de IA en India.
🌍 El Pentágono amenaza a Anthropic por sus restricciones al uso militar de la IA.
📈 Ferrovial se adjudica un contrato de aguas residuales en Reino Unido por 101 millones.
🏦 La banca vuelve a rebajar sus créditos problemáticos en 2025 y marcan nuevos mínimos.
👷 Los autónomos de baja médica pueden cobrar hasta el 75% de la base reguladora, pero deben reunir al menos 180 días cotizados.
🇻🇳 El Ecofin incluye a Vietnam en la ‘lista negra’ de paraísos fiscales y conserva a Rusia y Panamá.
👩🍳 El Gobierno obliga a actualizar el sueldo de las empleadas de hogar, incluyendo los atrasos pendientes.
🏦 El BBVA destinó más de 1.000 millones a publicidad en los dos años de la opa sobre el Sabadell.
🏠 El Santander y Merlin estudian comprar la cartera de 1.600 millones de centros comerciales de la familia Balkany.
🏪 Carrefour factura 11.903 millones en España en 2025 y dispara su rentabilidad.
💻 Anthropic no frena y lanza Claude Sonnet 4.6, su modelo de IA “más potente”.
🏢 BlueScope estudia una nueva oferta de 11.000 millones de dólares de Steel Dynamics y SGH.
💶 Podemos exige al Gobierno subir el SMI hasta los 1.800 euros, como en Francia, para que la gente deje de vivir “asfixiada”.
🛒 Más controles aduaneros para los paquetes de menos de 150 euros de Temu o Shein.
🏠 La demanda de vivienda sube un 72% en dos años mientras la oferta se desploma.
🦾 La saudí Humain invierte 3.000 millones en xAI, creadora del ‘chatbot’ Grok.
📈 Nvidia busca valer cinco billones en Bolsa en su ofensiva para atraer la nueva inversión en IA.
💻 Telefónica comienza a comercializar sus minicentros de datos en cinco ciudades.
✈️ Aena blinda el dividendo en su plan de 10.000 millones de inversión y subida tarifaria anual del 3,8% hasta 2031.
🏢 Puig ganó 594 millones en 2025, un 11,9% más, tras remontar las ventas en el cuarto trimestre.
🏢 Ezentis reduce pérdidas hasta 3,2 millones en 2025 y dispara sus ingresos un 146%.
🇺🇸 EEUU importa más de Taiwán que de China por primera vez en décadas.
🇰🇪 Kenia capta 2.250 millones de dólares y busca amortizar bonos con vencimiento en 2028 y 2032.
💹 Wall Street compra deuda bancaria india a corto plazo mientras las rentabilidades se disparan.
💶 Madrid confirma una deducción de hasta 400 euros en el IRPF para los contribuyentes menores de 30 años que estudien y trabajen.
🇺🇸 El déficit comercial de EEUU creció un 32,6% en diciembre de 2025.
💶 Las financieras piden limitar los microcréditos a 500 euros para evitar sobreendeudamientos.
🛢 Repsol gana 1.899 millones en 2025 y anuncia que triplicará su producción en Venezuela en tres años.
🏠 Booking ganó un 8% menos en 2025, pese a disparar sus ingresos un 13% hasta los 22.820 millones.
✈️ Airbus afirma que la escasez de motores a reacción está frenando los objetivos de entrega.
🏦 EY España crece un 9% y roza los 1.000 millones en facturación en 2025.
💻 CaixaBank lanza un agente IA para ayudar al cliente en la contratación de productos bancarios.
📉 Almirall gana 46,2 millones en 2025 y prevé un crecimiento de las ventas de hasta el 12% este año.
🇹🇭 Delta Electronics se convierte en la primera acción tailandesa en superar los 100.000 millones de dólares de valoración.
🇦🇺 Se planea el primer hotel de la marca Trump en Australia, en Gold Coast.
🏦 El fondo soberano de Catar invierte en la firma de crédito 5C fundada por ex Goldman.
🇮🇳 IDFC First Bank se desploma un 15% tras detectar el Estado indio brechas contables.
💸 La stablecoins… ¿son una trampa?
Tal y como te dije hace dos semanas, a mí también me gusta hablar de todo.
Aunque no controle el tema de las stablecoins (tengo que seguir leyendo y estudiando sobre ello), leí algo en X que me hizo pensar.
Y de ahí nace el tema de hoy.
Últimamente se nos ha vendido una idea muy concreta: que las stablecoins serán el puente perfecto entre el viejo sistema financiero y el nuevo mundo cripto.
Rápidas. Baratas. Estables. Digitales.
¿La solución ideal para dejar de lado el efectivo para siempre?
USDT, USDC, el futuro euro digital… todas comparten una promesa muy interesante: usar dinero digital sin la volatilidad de Bitcoin y sin los bancos tradicionales.
Pero como casi siempre en finanzas, la letra pequeña es la que manda y es la que a mí me mosquea especialmente.
Y la letra pequeña de las stablecoins no habla de libertad.
Habla de control o así lo veo yo.
El problema no es técnico, es de poder
Desde el punto de vista técnico, las stablecoins funcionan muy bien.
Transacciones rápidas, liquidación casi instantánea, interoperabilidad global.
Nada que objetar ahí.
El problema es otro: quién tiene el botón rojo.
Cuando usas una stablecoin:
No controlas la emisión.
No controlas las reglas.
No controlas los bloqueos.
No controlas los reembolsos.
No controlas las listas negras.
En otras palabras: no controlas tu dinero (otra vez más).
Y eso no es una opinión.
Es un hecho.
El caso que nadie quiere mirar de frente
El hecho que me hizo pensar en este tema de hoy es lo que le ocurrió a un tal Ben Todar.
Resulta que recibió unos 30.000 dólares en una stablecoin desde una cartera previamente “marcada” para acto seguido quedarse con todo el saldo de su cartera de USDT totalmente congelado.
1,5 millones de dólares en USDT por el aire.
¡Hasta luego Lucas!
No hubo juicio.
No hubo aviso previo.
No hubo margen de defensa.
Simplemente, de la noche a la mañana, ese dinero dejó de ser utilizable y ahora le toca al bueno de Ben luchar (desconozco cómo) para recuperar su dinero.
Y aquí da igual si son 5.000, 30.000 o 1,5 millones.
El problema no es la cantidad.
El problema es el precedente.
¿Qué diferencia real hay entre eso y que un banco te bloquee la cuenta?
“Si hay un tercero por medio, nada es realmente tuyo”
Esta frase resume el problema mejor que cualquier whitepaper.
Las stablecoins dependen de un emisor centralizado:
Una empresa
Un consorcio
Un banco central
Una autoridad monetaria
Ese emisor puede:
Congelar fondos
Invalidar direcciones
Revertir operaciones
Cumplir órdenes administrativas o políticas
Todo ello sin preguntarte.
No importa que técnicamente esté en blockchain.
No importa que uses una wallet “no custodia”.
Si el activo puede ser bloqueado desde arriba, no es soberano.
Punto.
No hay otra.
El euro digital: la versión oficial del mismo problema
Aquí entramos en terreno todavía más delicado.
El euro digital no es una criptomoneda como Bitcoin ni una stablecoin:
No es descentralizado ni especulativo.
Está respaldado y emitido por el BCE, lo que significa que es dinero público con valor estable garantizado por el banco central.
Y nos lo presentan como:
Modernización del dinero
Inclusión financiera
Innovación
Competencia frente a cripto
Y aunque el discurso oficial suena bonito, el diseño técnico permite algo mucho más delicado:
Dinero programable
Límites de uso
Caducidad potencial
Restricciones geográficas o sectoriales
Supervisión total
No hablamos de ciencia ficción.
Hablamos de herramientas ya discutidas abiertamente por bancos centrales.
El resultado es obvio:
un dinero que no solo sabe dónde estás, sino qué haces, cuándo lo haces y si deberías poder hacerlo.
“El que nada debe, nada teme”… hasta que teme
Incluso yo usaba la típica frase:
“Si no haces nada malo, no tienes por qué preocuparte”.
Pero cada día me escama más el asunto ya que el problema es que lo que hoy es legal, mañana puede no serlo.
Y lo que hoy es aceptable, mañana puede ser “sospechoso”.
Hoy, cualquier herramienta que prioriza la privacidad despierta sospechas. VPNs. Sistemas operativos como Graphene OS.
Como si proteger tu intimidad fuese equivalente a esconder algo.
Pues con el dinero pasa igual.
Históricamente, el dinero controlado siempre acaba usándose como:
Herramienta fiscal
Herramienta política
Herramienta disciplinaria
No porque haya mala intención inicial, sino porque el poder tiende a usarse.
Stablecoins sí… pero no nos engañemos
¿Significa esto que las stablecoins no sirven para nada?
No.
Sirven como:
Medio de intercambio puntual
Liquidez temporal
Herramienta operativa
Puente entre sistemas
Pero no como reserva de valor.
No como pilar de tu libertad financiera.
No como sustituto del dinero soberano.
Usarlas como si fueran “cash digital” es un error conceptual peligroso.
Bitcoin entendió esto desde el primer bloque
Aquí es donde muchos se enfadan y te tildan de pirado, pero conviene decirlo claro:
Bitcoin no se diseñó para ser cómodo.
Se diseñó para ser incensurable si haces bien los deberes.
No hay listas negras.
No hay botón rojo.
No hay congelaciones arbitrarias.
Eso tiene un precio: volatilidad, responsabilidad y aprendizaje.
Pero también tiene una recompensa: propiedad real.
Conclusión: comodidad a cambio de control
Lo siento, y puede que me equivoque, pero creo que las stablecoins no son el futuro del dinero libre.
Son el futuro del dinero eficiente.
Y eficiente no significa libre.
Eso sí, serán perfectas para pagos, para empresas, trading y mover capital muy rápido de una punta del planeta a otra, pero como casi todo en la vida financiera, se trata de elegir:
Comodidad o soberanía
Delegar o asumir responsabilidad
Confianza o verificación
Y aquí no hay respuestas universales.
Pero conviene tener algo claro desde el principio y que nunca me cansaré de machacártelo:
Si hay un tercero que puede apagar el interruptor, ese dinero nunca fue del todo tuyo.
Y cuanto antes lo asumamos, menos sorpresas desagradables habrá el día que alguien decida pulsarlo.
Suerte.
Y esto ha sido todo por hoy.
¡Hasta la semana que viene! 👋🏼
Salva
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