Error financiero por pardillo - Vivirtiendo #234
“El exceso de confianza rompe más bolsillos que la mala suerte”
Buenas,
Un nuevo lobo solitario sale a la palestra e intentar “cargarse” a Trump.
Tercer intento fallido.
Donaldo puede gustarte más o menos, pero ese tipo de actos no son el camino a seguir.
Pero mientras tanto, aquí en España, nada de armas pero sí mucho de juzgados.
Estos días están desfilando los de la Gürtel, Kitchen, Bárcenas, Rajoy, peticiones de cárcel para nuestra primera dama Begoña Gómez, testigos, acusaciones cruzadas…
y en mitad del espectáculo, casi como si fuera una broma demasiado vieja para seguir teniendo gracia, la Audiencia Nacional libra a Jordi Pujol del juicio por la fortuna oculta en Andorra.
No se podía saber.
Otro que sale del tablero sin despeinarse y con el riñón bien cubierto.
Nos toman por gili******
Y aquí siempre me fascina lo mismo: cómo en este país la corrupción nunca termina de morir, solo cambia de temporada.
Como esas series que prometen “última temporada” y luego vuelven con spin-off.
Pero lo realmente brillante no es eso.
Lo magistral es cómo convivimos con ello con una resignación casi artística.
Nos escandalizamos veinte minutos, hacemos dos memes, y luego a pagar impuestos.
Que para eso sí hay puntualidad suiza.
Porque mientras se juzga si unos metieron la mano en la caja… a ti directamente te recuerdan cada día que la caja eras tú.
Un buen porcentaje de la renta de los hogares absorbida por impuestos.
Un buen pico del salario bruto devorado entre IRPF y cotizaciones, bastante por encima de la media de la OCDE.
España entrando en el top 10 de países donde más se castiga el trabajo.
Y el tipo efectivo del IRPF en récord histórico.
Pero tranquilo.
No lo llaman expolio.
Lo llaman “contribución”.
Que siempre suena mejor.
Si te quitan poder adquisitivo por inflación, más impuestos y cotizaciones, no eres más pobre.
Estás “aportando”.
Debes sacar pecho.
Si la luz sube y Bruselas activa cupones sociales y rebajas fiscales de emergencia, no es que el sistema falle.
Es resiliencia energética.
Si necesitas subvención para pagar lo básico, no es decadencia.
Es protección.
¡Qué maravilla!
Y mientras tanto el Congreso pide deflactar el IRPF, va y se vota en contra.
Porque claro, devolverte discretamente lo que te han ido quitando no queda bien en el Excel recaudatorio.
Esto me recuerda a algo: lo que no se ve es lo que más duele.
Las comisiones ocultas.
La inflación silenciosa.
La fiscalidad por arrastre.
El coste que nadie te enseña.
Eso suele arruinar más que un mal activo.
Pero sigamos y digamos algo evidente pero que los políticos no quieren que escuches:
¿No estamos viviendo ya en una economía donde primero te exprimen y luego te devuelven una parte en forma de ayuda para que agradezcas el rescate?
Es brillante.
Te rompen una pierna y luego celebran regalarte las muletas.
Nos siguen tomando por gili******.
Y aquí es donde muchos se preguntan por qué insisto tanto en educación financiera.
Por qué os doy la brasa cada martes.
Por esto.
Porque invertir no es solo elegir acciones o fondos de inversión.
Es entender el tablero.
Comprender que a veces tu principal riesgo no es el mercado.
Es la política fiscal.
Es la inflación.
Es el deterioro institucional.
Es vivir en un sitio donde te hablan de justicia social mientras el contribuyente hace de cajero automático.
Y ojo, no digo esto desde el cinismo.
Lo digo precisamente porque creo que entender estas dinámicas importa.
Porque quien solo mira su nómina cree que gana una cosa.
Quien entiende impuestos, inflación y cotizaciones sabe que gana otra muy distinta.
Y eso cambia cómo ahorras.
Cómo inviertes.
Cómo proteges patrimonio.
Cómo planificas.
Porque, al final, en un entorno así, invertir no es codicia.
ES DEFENSA PROPIA.
Y cuanto antes lo entiendas, antes dejarás de ser materia prima del sistema.
Ponte las pilas.
Sigamos.
🛋️ Desde mi sofá: mercados y realidad
Esta semana, aun con todos los acontecimientos geopolíticos, los mercados no están dando una señal demasiado clara de hacia dónde quieren ir.
Y eso, muchas veces, ya es una señal.
El problema de la energía y los suministros sigue ahí.
El petróleo vuelve a marcar el pulso porque las negociaciones con Irán siguen encalladas y nadie sabe si lo de Ormuz acabará siendo un susto… o algo más serio.
Y cuando el mercado duda sobre la energía, duda sobre todo lo demás.
No ayuda ver a aerolíneas como Lufthansa recortando vuelos por el coste del combustible ni escuchar cada vez más voces advirtiendo de que la inflación puede no estar tan muerta como parecía.
Mientras tanto China sorprende con algunos números, Alemania vuelve a pinchar y el BCE sigue mirando de reojo los precios.
Veremos por dónde van los tiros finalmente, pero si algo me sugiere esta semana es prudencia.
Seguir quietecitos.
Y no confundir calma con seguridad.
⚡️ Flashes de la semana
📲 Apple nombra a John Ternus como nuevo CEO en sustitución de Tim Cook.
💹 El español Hernández de Cos es el candidato favorito entre los economistas para suceder a Lagarde al frente del BCE.
👷♂️ Los trabajadores a los que su empresa no les pague la nómina durante tres meses o más pueden irse de la empresa con indemnización y paro.
🤷🏻 Madrid rechaza la jornada laboral de 35 horas para sus funcionarios por su “coste elevado”.
👷♂️ España pagará el paro a los trabajadores extranjeros de la Unión Europea que acrediten al menos 22 semanas cotizadas en nuestro país.
❌ Nike despedirá a 1.400 empleados en el área de tecnología y sufre por la caída de sus ventas.
📉 Tubacex gana un 84% menos por un mercado bloqueado por la geopolítica.
📈 Intel se dispara un 20% tras anunciar resultados y perspectivas sólidas impulsadas por la IA.
❌ Microsoft plantea el mayor despido colectivo de su historia: ofrece la salida al 7% de su plantilla en EEUU.
📺 Atresmedia gana 23,8 millones hasta marzo y confirma su objetivo de volver a crecer en ingresos en el año.
💶 Waterland capta 4.000 millones de euros para su último fondo de capital riesgo.
🛢 Goldman afirma que el suministro de petróleo del golfo Pérsico está un 57% por debajo de los niveles previos a la guerra.
❌ Meta se suma a la ola de recortes de plantilla y anuncia el despido del 10% de sus empleados para lograr “eficiencias”.
🏠 El PP quiere extender los juicios rápidos a las casas ocupadas de bancos y empresas.
🇨🇳 China aprueba 12.450 millones para impulsar la demanda y la inversión privada.
🇪🇺 Bruselas planteará reducir el IVA de las calderas y los paneles solares.
⚡️ Enagás adquiere el 31,5% del operador francés Térega y vende un 40% de su filial de renovables.
💨 Las eólicas ensayan sistemas tecnológicos para evitar la mortalidad de aves y murciélagos.
💻 Anthropic y Amazon amplían su idilio: el gigante de la IA compromete una inversión de 100.000 millones en la ‘nube’ de AWS.
🇮🇳 El banco central de India alerta de riesgos de contagio inflacionario por el conflicto en Oriente Medio.
🏦 EQT capta 15.600 millones de dólares para un fondo de capital riesgo en Asia.
🚀 Elon Musk eleva su obsesión por la IA: SpaceX se hace con una opción de compra por Cursor de 60.000 millones de dólares.
🛢 Repsol, Moeve y BP solo garantizan el combustible de aviación hasta antes del verano.
🪙 Prosegur Crypto y Minos Global se asocian con Indra para ofrecer pagos con ‘stablecoins’.
📈 Deutsche Telekom estudia una megafusión con T-Mobile para crear la mayor operadora del mundo.
🇫🇷 Francia anuncia una ayuda de 20 céntimos por litro para mitigar el encarecimiento de los carburantes.
🚢 Las exportaciones de Aragón superan los 1.300 millones tras crecer el 5,7%.
📦 Las empresas pueden prohibir a sus trabajadores recoger paquetes en la oficina, pero debe estar recogido en sus normas internas.
🇮🇱 España fracasa en su intento de romper el acuerdo con Israel ante la negativa de Berlín y Roma.
🫒 Las empresas andaluzas exportaron 3.829 millones en febrero, un 11,4% más que en el mismo mes de 2025.
🚗 Las fábricas de coches españolas recuperan terreno en marzo, pero cerrarán 2026 con una nueva caída de la producción.
⚡️ Un fondo de Ardian controlará el 80% de Enagás Renovables, tras el acuerdo con Enagás, Amancio Ortega y Navantia.
🪙 Bit2Me ofrecerá fondos, acciones y ETF en su plataforma.
🇨🇳 El Banco Popular de China inyecta liquidez pese al exceso de efectivo, impulsando el rally de bonos.
💹 La inflación del Reino Unido subió al 3,3% en marzo.
🛒 Dia mejora sus ventas en España un 11,1% en el primer trimestre, hasta los 1.412 millones de euros.
🏦 Bankinter gana 291 millones en el primer trimestre del año, un 8% más.
🏠 La gestora Argis estrena su primer ‘coliving’ en el centro de Madrid tras invertir 39 millones.
💻 DeepSeek vuelve al escenario financiero con una megaronda con los gigantes chinos Alibaba y Tencent.
🇭🇺 El consorcio húngaro que quiso comprar Talgo retira la reclamación de más de 100 millones por el veto del Gobierno.
💄 La banca insta a Estée Lauder a cotizar en España para ahorrar hasta 4.000 millones en la compra de Puig.
💹 El yuan superará al yen en el trading de opciones de divisas, según LCH.
💻 La IA disparará el gasto tecnológico mundial un 13,5% este año y alcanzará un récord de 6,31 billones de dólares.
✈️ Lufthansa cancelará 20.000 vuelos hasta final de octubre por el alto precio del combustible.
🚙 Tesla sube tras ganar 477 millones en el primer trimestre, más de lo esperado.
📉 United Airlines se hunde tras recortar su previsión de beneficio por el precio del combustible.
✈️ Boeing sube tras reducir un 77% sus pérdidas y mejorar en todas sus divisiones.
💶 Aena premia a sus accionistas con un dividendo de 1.635 millones tras un beneficio histórico.
🏦 Los contribuyentes podrán pedir cita desde el miércoles para la atención telefónica de la Renta.
🇦🇷 Las fusiones y adquisiciones en Argentina crecen un 63% en 2025, hasta los 8.500 millones.
💻 Citibox levanta 100 millones con el fondo Ithaka para expandir su red de buzones de comercio electrónico.
☎️ Línea Directa supera por primera vez los 300 millones de ingresos y gana un 12,3% más hasta marzo.
📦 La irlandesa Vaults acelera la expansión en España de su negocio de cajas fuertes.
🇻🇳 Vietnam compra más GNL ante el aumento previsto de temperaturas por encima de la media.
🇯🇵 BGO vende un edificio de oficinas en Tokio por 628 millones de dólares a un vendedor de condominios.
✈️ El aeropuerto de Hong Kong aprovecha el auge de la deuda local con un plan de 1.900 millones de dólares.
🇵🇱 Polonia presiona para crear nuevas herramientas europeas para financiar el gasto en defensa.
💰 Naturgy invertirá 1.218 millones en redes al límite de lo permitido y se prepara para más desembolsos.
🇮🇩 El níquel toca máximos de dos años mientras Indonesia recorta producción por la guerra.
❌ China veta a Meta comprar al gran rival de DeepSeek por 2.000 millones.
🤦🏻 Error financiero por pardillo
Hay errores que no nacen de un mercado en contra, ni de una mala racha.
Errores de esos que no se olvidan.
No porque sean especialmente graves… sino porque duelen justo donde más escuece: en el orgullo.
Y con el tema de hoy recuerdo uno que fue más de cara desencajada que de ruina.
Hace ya bastantes años, cuando todavía confundía “tener intuición” con “saber lo que haces”, me pasó algo que hoy cuento con media sonrisa… pero que en su momento fue un pequeño desastre financiero con todas las letras.
Final de la Champions de 2006.
Un partido grande.
De esos que no se ven todos los días.
De esos que se viven con los amigos, con cervezas, nervios y ese ambiente que mezcla fútbol y algo de caos controlado.
En aquel momento, con 26 añitos, yo vivía solo, así que mi casa se convirtió en el cuartel general del partido.
Pantalla, sofá, comida, bebida… y una pequeña “responsabilidad” añadida.
Un amigo me había pedido un favor.
Él no tenía cuenta en la casa de apuestas Betfair, donde la gran mayoría apostábamos de vez en cuando pensando que nos haría ricos, así que me dio dinero y una instrucción clara, sencilla, imposible de malinterpretar (o eso parecía):
“Apuesta a que el Barcelona gana 2-1”.
Ni más. Ni menos.
Fácil, ¿no?
Pues no.
Y aquí empieza el espectáculo.
Porque sin saberlo, acababa de cometer un error de pardillo.
Y aquí hago una pausa porque esto conecta muy bien con el patrocinador de hoy.
Porque, siendo honestos, aquel error no fue por fútbol.
Fue por falta de método.
Por improvisar.
Por no revisar.
Y precisamente de eso va esto:
Porque hoy en día existen herramientas y sistemas que precisamente buscan evitar este tipo de errores tan absurdos.
Existen plataformas como Against The Odds que trabajan con un enfoque mucho más estructurado: análisis, validación, estrategia y, sobre todo, reducción del margen de error humano.
No se trata de “apostar mejor porque sí”.
Against The Odds te permitirá generar unos buenos euros al mes de forma matemática, aprovechando las promociones de las plataformas deportivas online y cubriendo todos los resultados posibles para eliminar cualquier riesgo de pérdida.
El resultado de cada operación se conoce antes de empezar.
No depende de ningún resultado deportivo.
Se trata de quitarle peso a la improvisación.
De no depender de si ese día estás más o menos espabilado.
De tener un sistema detrás que te obligue, casi sin darte cuenta, a hacer las cosas bien.
Podrás hacerlo sólo con registrarte y seguir sus pasos.
Ganar más dependerá de hasta dónde estés dispuesto a llegar dentro de la plataforma.
Y ahora vuelvo a mi desastre.
Porque claro, tan listos nos creíamos queriendo hacernos ricos apostando sin método y con exceso de confianza… que solo podía acabar de una manera: mal.
Yo, con la seguridad del que cree que esto es darle a un botón y listo, entré en la casa de apuestas, busqué el partido, seleccioné el resultado exacto… y confirmé la apuesta.
Todo correcto.
O eso pensaba.
Porque había un pequeño detalle que decidí ignorar (o, siendo honestos, ni siquiera me paré a comprobar): quién jugaba en casa.
Mi cabeza decía que era el Arsenal y no el Barcelona.
Y en las apuestas de resultado exacto, el orden importa.
Mucho.
Así que lo que yo marqué como “1-2 para el Barcelona”… en realidad era “1-2 para el Arsenal”.
Sí, acababa de apostar exactamente lo contrario de lo que me habían pedido.
Pero claro, en ese momento no me había dado cuenta.
Llega el partido.
Tensión. Gritos. Celebraciones. Sufrimiento.
Y finalmente…
El Barça gana 2-1 remontando un partido, que iba perdiendo desde el minuto 37, con goles de Eto’o y Belletti en los minutos 76 y 81.
Locura absoluta en el salón.
Mi amigo saltando, celebrando, echando cuentas mentales del dinero que acababa de “ganar”.
El ambiente era de victoria total.
De esas que no solo se celebran… se justifican con una buena noche.
—¡Nos vamos de fiesta!
—¡Esto hay que celebrarlo!
Y ahí fue cuando llegó el momento clave.
Mi amigo, todavía en la nube, soltó algo así como:
—Qué pena no poder sacar ahora el dinero de la apuesta… mañana lo cobramos.
Y yo, en un alarde de seguridad (y de inconsciencia), respondí:
—No pasa nada, yo tengo efectivo. Vamos, te doy la pasta y ya mañana la cobraré de Betfair.
Error número dos.
Porque el error uno ya lo había cometido sin saberlo.
Nos fuimos de fiesta.
Y nos lo pasamos muy bien.
Demasiado bien.
Porque al día siguiente llegó la realidad.
Resaca física… y financiera.
Entré en la casa de apuestas, con esa mezcla de curiosidad y satisfacción anticipada.
Y lo que encontré fue… nada.
Cero.
Ni rastro del supuesto premio.
Reviso la apuesta.
La leo otra vez.
Y ahí, en frío, sin cervezas, sin amigos, sin ruido… aparece la verdad.
2-1.
Sí.
Pero para el equipo equivocado.
Había apostado justo al resultado contrario.
Había perdido.
Y no solo eso.
Había celebrado una victoria inexistente… y financiado una fiesta para todos con un dinero que no existía.
Un auténtico “error financiero por pardillo”.
De manual.
Y aquí viene otra parte que también dice mucho.
Comenté mi error con el implicado y el resto de colegas años después, entre risas.
Ni se me ocurrió por un momento decir nada al día siguiente.
Así funciona el orgullo.
Y lo peor no fue el dinero.
Fue la sensación de darte cuenta de que no fallaste por mala suerte.
Fallaste por no hacer lo básico.
Por no comprobar.
Por dar por hecho.
Por ir con prisa.
Por confiar más en tu intuición que en verificar un simple dato.
Que el orden de los factores… sí altera el producto.
Ese día aprendí algo que, con los años, he visto repetirse en muchos ámbitos, no solo en apuestas.
En inversiones.
En seguros.
En decisiones importantes.
La mayoría de errores no vienen de cosas complejas.
Vienen de no revisar lo simple.
De no validar.
De no asegurarte de que lo que crees que estás haciendo es exactamente lo que estás haciendo.
Porque si algo tengo claro después de aquella noche es que el problema no es perder dinero.
Eso puede pasar.
El problema es perderlo por un fallo evitable.
Por no dedicar diez segundos más a comprobar algo básico.
Por actuar como un pardillo.
Y lo curioso es que este tipo de errores no desaparecen con experiencia si no cambias procesos.
Porque el cerebro sigue queriendo ir rápido.
Simplificar.
Asumir.
Confiarse.
Por eso, si puedes apoyarte en sistemas que reduzcan ese margen de error… mejor.
Mucho mejor.
Porque créeme:
No hay nada más ridículo que celebrar un dinero que nunca ganaste… y descubrir con resaca que la fiesta la pagaste tú.
Suerte.
Y esto ha sido todo por hoy.
¡Hasta la semana que viene! 👋🏼
Salva
PD: si aún no lo has leído, estás a tiempo de hacerte con mi libro “Objetivo: Libertad Financiera” . Lo tienes disponible en versión papel y electrónica en Amazon



