Buenas,
Semana intensa en la palestra política.
Mientras el Ministerio del Interior reconoce la existencia de un documento elaborado por su Oficina de Comunicación con información sobre periodistas y tertulianos, incluyendo valoraciones sobre su orientación política o su posición respecto al Gobierno, resulta que en Ceuta siguen acumulándose los problemas.
Los días pasan y lo mejor que se le ocurre a nuestro líder supremo es comentar que no podemos tener centros con capacidad únicamente para unas mil personas y que hacen falta instalaciones mucho mayores.
Y aquí es donde a mí me empieza a chirriar el cerebro.
Porque si después de que decenas de miles de personas intenten entrar de golpe en territorio español una de las principales conclusiones es que debemos construir centros más grandes para poder recibir a más personas, quizá convendría preguntarse cuál es exactamente el plan a largo plazo, si es que lo hay.
Creo que podemos defender simultáneamente dos ideas sin que nos explote la cabeza y sin sacar continuamente el comodín de la fachosfera.
Que un inmigrante merece dignidad y que un país tiene derecho a controlar quién entra en su territorio.
Que existen personas vulnerables y que también existen límites materiales.
Que denunciar agresiones racistas es correcto y que exigir seguridad en tu barrio tampoco te convierte automáticamente en un integrante de las SS.
Pero en España tenemos una habilidad extraordinaria para convertir problemas de gestión en debates morales.
Si preguntas por qué ocurrió, eres insolidario.
Si preguntas cuántas personas podemos absorber, eres xenófobo.
Si un vecino de Ceuta dice sentirse inseguro, resulta que su inseguridad puede ser “subjetiva”.
Es maravilloso.
Estamos a un paso de solucionar el IPC explicándole al supermercado que la subida de precios es solamente una inflación subjetiva.
El racismo existe.
La xenofobia existe.
Y deben combatirse.
Pero utilizarlos como comodín para evitar cualquier discusión sobre política migratoria termina consiguiendo exactamente el efecto contrario.
Porque cuando la realidad de la calle no coincide con el relato institucional, la gente termina dejando de creer también aquello que sí es verdad.
Y ese es un problema enorme.
¿Y cómo se soluciona a largo plazo?
Educando.
El problema es que, si los niños que algún día tendrán que resolver todo esto son los del último informe PISA, igual conviene empezar a ahorrar para contratar ayuda exterior.
PISA 2025 ha dejado a España con algunos de los peores resultados de toda la serie histórica en lectura, matemáticas y ciencias.
Y aproximadamente uno de cada tres estudiantes españoles no alcanza siquiera el nivel básico en matemáticas.
Un drama en toda regla.
Y sí, el retroceso no es exclusivamente español.
Pero si todo el barco se está hundiendo y nuestro camarote también se llena de agua, responder que los demás camarotes tienen goteras no me parece un plan especialmente ambicioso.
Y aquí enlazamos perfectamente con la vivienda.
Porque nuestros hijos quizá lean peor, pero al menos podrán independizarse, como pronto, a los 47.
¿O es ser demasiado optimista?
Particularmente, esta semana me quedé alucinado con un titular: un propietario no puede echar al inquilino antes de los cinco años aunque quiera vender la vivienda y aunque el contrato diga que la venta extinguirá el alquiler.
Sí, sí.
Parecer ser que está escrito en la Ley de Arrendamientos Urbanos.
Desde 2019, si el propietario es una persona física, el inquilino tiene derecho con carácter general a permanecer hasta cinco años; si es una persona jurídica, hasta siete.
Y si la vivienda se vende durante ese periodo, el comprador debe respetar el alquiler.
Legalmente parece bastante claro.
Económicamente podemos discutir otra cosa.
Porque cada protección adicional al inquilino tiene un coste potencial para alguien al otro lado del contrato.
Y si cada vez alquilar implica más incertidumbre para el propietario, luego no debería sorprendernos que haya menos oferta, más exigencias y precios más altos.
En fin…
Y nos queda la llamada “ley de nietos”.
El Tribunal Supremo ha suspendido cautelarmente determinadas inscripciones en el Censo Electoral de Residentes Ausentes de personas que obtuvieron la nacionalidad española gracias a la Ley de Memoria Democrática, salvo quienes puedan acreditar el supuesto concreto de descendencia de exiliados contemplado por la norma.
El Supremo habla de un incremento extraordinario del censo y considera que existe un riesgo serio para la objetividad y transparencia del proceso electoral.
Repito:
eso lo dice el Tribunal Supremo.
No un señor enfadado en X desde un bar.
Cuando cinco magistrados consideran suficientemente serio un asunto relacionado con el censo electoral como para modificar cautelarmente la situación antes de futuras elecciones, no estamos hablando precisamente de una errata en un formulario.
Es grave.
Y merece explicaciones claras.
Todas.
Sin insultar al que pregunta.
Sin llamarlo conspiranoico.
Sin convertir cualquier crítica en un ataque a la democracia.
Porque la democracia funciona exactamente al revés.
Cuantas más dudas existen sobre unas elecciones, más transparencia hay que ofrecer.
No menos.
Y probablemente eso resume bastante bien mi sensación después de esta semana.
Tenemos un Ministerio clasificando periodistas.
Una crisis fronteriza donde buena parte del debate acaba girando alrededor de si cuestionar la política migratoria es xenofobia.
Unos resultados educativos desastrosos.
Una crisis de vivienda que seguimos intentando arreglar poniendo cada vez más normas sobre una oferta que ya es escasa.
Y al Tribunal Supremo interviniendo cautelarmente sobre una cuestión que afecta al censo electoral.
Todo bastante tranquilizador.
Sigamos.
🛋️ Desde mi sofá: mercados y realidad
Esta semana creo que podemos decir que las cosas se están poniendo interesantes.
El BCE vuelve a subir los tipos, el Euríbor ya supera el 3%, el petróleo vuelve a estar por encima de los 100 dólares y financiar la enorme montaña de deuda acumulada cada vez cuesta más.
En Estados Unidos, el bono a 30 años ha llegado a superar el 5,3%, niveles que no veíamos desde 2007.
Y aquí volvemos al mismo problema del que llevamos hablando varias semanas: ¿cómo controlas la inflación sin terminar provocando un problema por otro lado?
Si subes los tipos, enfrías la economía y haces mucho más cara la deuda.
Si los bajas demasiado pronto, corres el riesgo de volver a alimentar una inflación que nunca terminó de desaparecer.
Y si, además, metemos petróleo caro, enormes déficits públicos y posibles nuevos estímulos en la coctelera... la cosa se pone todavía más divertida.
Por eso cada semana estoy más convencido de que los próximos años pueden ser bastante diferentes a los que vivimos durante la época del dinero prácticamente gratis.
No sé si tendremos “la madre de todas las inflaciones”, y espero sinceramente que no, pero cada vez veo más ingredientes encima de la mesa para que la inflación siga siendo un problema durante bastante tiempo.
Y aunque unos tipos altos puedan castigar temporalmente al oro o las mineras, mi tesis de fondo no cambia.
No porque piense que vayan a subir la semana que viene, sino porque con gobiernos tremendamente endeudados, energía cara y bancos centrales atrapados entre combatir la inflación y evitar cargarse la economía, me sigue pareciendo una póliza de seguros bastante razonable.
Veremos.
⚡️ Flashes de la semana
😱 Revolut entrega datos de clientes a unos impostores que ahora exigen 10.000 bitcoins para no publicarlos. El KYC puede convertirse en una trampa mortal. Sí, has leído bien.
💀 España es la gran economía del euro que más ingresa por no deflactar el IRPF.
💹 El Tesoro recibe 68.000 millones de euros de demanda para una colocación de deuda a 20 años.
🇪🇸 España afronta el dilema de qué hacer con el oro depositado en la Reserva Federal de EEUU.
🏛️ La inversión pública española se estanca en mínimos de la UE pese a los fondos ‘Next Gen’.
🇨🇦 Carney planta cara a Trump: Canadá impone aranceles de hasta el 50% a EEUU.
🛢 Los nuevos ataques de Ucrania a las refinerías rusas meten más presión a los precios del diésel.
💹 La eurozona marca su mayor crecimiento en un año, con un 0,6% en el segundo trimestre, y España continúa siendo el país que más crece.
🏦 Los sindicatos reclamarán a Díaz que suba el SMI más de un 5% en 2027.
😱 Plus Ultra confirma el pago por el rescate al entorno de Zapatero.
🇬🇧 El Gobierno británico ve prioritario controlar el gasto público.
❌ La Seguridad Social suspende la reserva del puesto de trabajo a los 545 días de baja médica.
🛩️ La plantilla de Airbus en Getafe vota a favor de seguir en huelga, mientras que Cádiz, Tablada e Illescas quieren suspenderla.
🏦 Siemens invertirá 160 millones en su nuevo centro en España.
🏦 CriteriaCaixa aportará 250 millones de euros a un fondo europeo para consolidar empresas medianas en sectores estratégicos.
🇩🇪 Volkswagen acuerda vender su fábrica de Osnabrück y destinarla a producir material de defensa.
🇬🇧 Jaguar Land Rover recortará 4.000 puestos de trabajo por el aumento de costes y por los efectos de los aranceles de Trump.
📈 Inditex gana 2.980 millones (+6,8%) y las ventas del nuevo trimestre crecen un 9%.
🛢 La industria petrolera espera un invierno negro en Europa por los elevados precios del combustible.
💰 Pepa y Morenés venden el 75% de Stoneshield a Franklin Templeton por alrededor de 600 millones.
💳 WiZink cobrará una comisión anual de 48 euros en una de sus tarjetas estrella y aplicará un interés del 23%.
💸 Illa propone elevar el gasto de la Generalitat un 4,9% hasta los 43.000 millones en 2027.
💶 Hacienda desbloquea 4.000 millones del superávit de las CCAA para vivienda o infraestructuras.
🎓 El milagro educativo de Bukele en El Salvador: 171 escuelas públicas alcanzan el nivel de Suecia y Alemania en un solo año, según la OCDE y el Banco Mundial.
🇩🇪 Las exportaciones alemanas caen por sorpresa y ponen fin a la extraña ‘luna de miel’ tras la guerra en Irán, reavivando las preocupaciones económicas.
🇵🇹 Amancio Ortega sale de la lusa REN y vende su participación del 13,7% a Portugal por 380 millones.
🚗 BYD destrona a Tesla en España: es la que más eléctricos e híbridos enchufables vende hasta agosto.
🏦 Cinven levanta un megafondo de 2.300 millones para invertir en Europa.
🇫🇷 Mistral levanta 3.000 millones en la mayor ronda de la historia de una tecnológica europea.
🚗 Dacia trasladará la producción del popular eléctrico Spring de China a Europa.
🪙 Bit2Me crea una filial para ayudar a la policía a investigar el fraude con criptomonedas.
💻 TikTok ampliará la capacidad de su centro de datos de Finlandia.
🥇 El Banco Nacional de Polonia añadió casi 8 toneladas a sus reservas de oro en agosto.
🏛️ Madrid amplía el cheque-bebé: 14.500 euros de ayuda para madres de hasta 35 años por su tercer hijo.
🏦 La productividad en España es 22 puntos inferior a Europa desde hace tres décadas.
🇪🇺 Bruselas desbloquea 114,7 millones para ayudar a España en la crisis migratoria de Ceuta.
🧾 Hacienda exigirá declarar los Bizum a los autónomos y a los contribuyentes que reciban ingresos por ganancias, pero no penalizará las operaciones esporádicas.
🇪🇺 Bruselas exigirá que al menos el 50% de la I+D contratada con dinero público se realice en Europa y países asociados.
🇺🇸 Trump promete pagar 5.000 dólares a cada adulto de EEUU si los republicanos dominan el Capitolio en las ‘midterm’.
💹 Amazon inunda el mercado de deuda con una nueva emisión y reabre dudas entre los inversores por la IA.
🛍️ La era de Marta Ortega al frente de Inditex: casi 1.000 tiendas menos y un 66% más de beneficios.
🏦 Kutxabank coloca 750 millones de euros en cédulas hipotecarias a 7 años.
🌍 El gasto en seguridad nacional de EEUU tras los atentados del 11-S crece en un billón.
🇪🇸 La Comunidad de Madrid pagará un 35% más a médicos y enfermeras por trabajar de noche, festivos y hacer guardias desde 2028.
🇯🇵 Japón se prepara para un tsunami monetario que amenaza con hundir a la deuda de Estados Unidos.
🏛️ La Seguridad Social convocará oposiciones los próximos meses para más de 1.500 plazas de funcionario y lanza 23 becas para opositores.
🚆 Ouigo rebaja sus pérdidas a la mitad en 2025, hasta 18,2 millones.
🏦 Trade Republic eleva al 2,53% TAE la remuneración de su cuenta para los clientes más antiguos.
🇦🇪 Emiratos Árabes Unidos invertirá 40.000 millones de euros en Alemania.
🤖 Uber obtiene una licencia de la DGT para operar robotaxis en Madrid.
🏦 Revolut consolida su presencia en España y supera los siete millones de clientes.
📡 El 6G llama a la puerta con el 5G pendiente aún de su despliegue total.
🧳 El Imserso pone a disposición desde ayer 879.213 plazas, con 7.447 viajes a 50 euros.
🤖 Santander apuesta por generar más de 1.000 millones de euros de valor con IA en los siguientes dos años.
🌍 Los hutíes toman el sur de Yemen y amenazan el paso por Bab el-Mandeb.
📉 BofA sigue esperando caídas en las bolsas europeas pese a prever un alivio en los bonos.
🐓 De pollo a gallina
Hay una frase que leí hace tiempo y que se me quedó grabada:
“No mates esa gallina que tu padre alimentó desde pollo”
No sé si es un refrán tradicional, una frase de abuelo o una de esas sentencias que alguien dijo una vez mientras miraba al horizonte con las manos en los bolsillos.
Pero me parece extraordinariamente buena.
Porque resume en una sola frase algo sobre lo que pienso bastante últimamente.
El legado.
Y no me refiero únicamente a dejar dinero.
De hecho, probablemente el dinero sea la parte más sencilla.
Lo difícil es conseguir que ese dinero sobreviva a la siguiente generación.
Y a la siguiente.
Porque levantar un buen patrimonio puede llevar treinta o cuarenta años.
Destruirlo puede llevar tres.
Mi intención con mis hijos, si las cosas van razonablemente bien, es dejarles algo más que una cuenta corriente con unos cuantos números dentro.
Me gustaría dejarles activos.
Inversiones.
Quizá propiedades.
Algún proyecto…
Pero, sobre todo, me gustaría dejarles una determinada forma de pensar.
Porque entregar patrimonio sin entregar educación financiera puede ser exactamente igual que regalarle un Ferrari a alguien que nunca ha conducido.
El problema no es el Ferrari.
El problema es la primera curva.
Por eso creo que una parte importante de nuestra responsabilidad como padres consiste en explicarles a nuestros hijos de dónde vienen las cosas.
Que entiendan que detrás de una casa no hay simplemente cuatro paredes.
Hay miles de horas de trabajo.
Decisiones.
Renuncias.
Errores.
Ahorro.
Inversiones que salieron bien.
Y seguramente alguna que salió rematadamente mal.
Que entiendan que detrás de una cartera de inversión no hay una cifra en una pantalla.
Hay mucho esfuerzo físico y mental convertido en capital.
Y eso cambia completamente la manera en la que miras el dinero.
Porque cuando conoces la historia que hay detrás de algo, cuesta mucho más destruirlo.
Ese es precisamente el sentido de la gallina.
Tu padre cogió un pollo.
Lo alimentó durante años.
Lo protegió.
Gastó recursos en él.
Esperó pacientemente.
Hasta que aquel pollo terminó convirtiéndose en una gallina que ponía huevos.
Y entonces llegas tú.
Y tienes dos opciones.
Puedes seguir alimentando la gallina.
Recoger los huevos.
Criar más gallinas.
Y conseguir que algún día tus hijos reciban un gallinero entero.
O puedes matar la gallina.
Hacer una buena cena.
Abrir una botella de vino.
Subir una foto a Instagram con el hashtag #ViviendoLaVidaComoMerezco
Y al día siguiente volver a tener hambre.
Creo que buena parte del mensaje que recibimos hoy desde las redes sociales empuja precisamente hacia esa segunda opción.
“Disfruta ahora.”
“La vida son dos días.”
“El dinero está para gastarlo.”
“Los recuerdos valen más que las cosas.”
Y, por supuesto, hay parte de verdad en todo eso.
No sirve de nada acumular dinero toda tu vida si nunca disfrutas absolutamente de nada.
Pero entre vivir como un monje tibetano y gastarte todo porque “mañana podrías morir” hay un espacio bastante grande.
Además, resulta curioso que casi siempre quienes te dicen que debes “vivir experiencias” terminan intentando venderte alguna.
Un viaje.
Un coche.
Un reloj.
Un restaurante.
Un curso.
O un estilo de vida de esos que quedan muy bien en el insta o en el tik tok…
Mientras tanto, pocas personas hablan de construir algo que sobreviva a nosotros.
Y quizá eso sea menos espectacular.
Plantar un árbol no genera demasiados likes.
El árbol es pequeño.
No da sombra.
No tiene fruta.
Y durante años simplemente tienes que regarlo.
Pero un día crece.
Y entonces ocurre algo maravilloso.
Tú puedes sentarte debajo.
Tus hijos también.
Y quizá algún día también lo hagan tus nietos.
Para mí esa es una de las ideas más bonitas del patrimonio.
No verlo únicamente como dinero que algún día heredarán tus hijos.
Sino como un árbol que una generación planta para que las siguientes puedan vivir un poco mejor.
El problema aparece cuando alguien decide que necesita leña.
Y tala el árbol.
Porque quiere un coche mejor.
Porque quiere viajar durante un año.
Porque quiere aparentar un determinado nivel de vida.
O simplemente porque nunca nadie le explicó cuánto costó que aquel árbol llegara a crecer.
Por eso creo que el legado más importante no se firma ante notario.
Se construye durante años alrededor de una mesa.
Hablando de dinero.
Explicando inversiones.
Mostrando errores.
Enseñando paciencia.
Haciendo entender que el capital no es únicamente algo que se gasta.
También es algo que se protege.
Y, sobre todo, algo que puede producir.
Mi aspiración no sería que mis hijos heredaran algo y pensaran:
“Perfecto. Ahora puedo dejar de trabajar.”
Me gustaría exactamente lo contrario.
Que pensaran:
“Mis padres construyeron esto. Mi responsabilidad es intentar hacerlo un poco más grande.”
No necesariamente para ellos.
Quizá para sus hijos.
Y ahí empieza a cambiar completamente la película.
Porque cuando empiezas a pensar en generaciones en lugar de pensar únicamente en tu propia vida, las decisiones económicas son diferentes.
Ya no preguntas:
“¿Cuánto puedo gastar?”
Empiezas a preguntarte:
“¿Cuánto puedo conservar?”
“¿Cuánto puedo hacer crecer?”
“¿Qué puedo transmitir?”
Quizá dentro de cuarenta años mis hijos recuerden pocas de las cosas que les digo ahora.
Seguramente olvidarán muchas.
Pero hay una idea que espero que permanezca.
Que si algún día reciben una gallina que alguien empezó a alimentar cuando todavía era un pollo, no la maten para cenar.
Que recojan los huevos.
Que la cuiden.
Que críen unas cuantas gallinas más.
Y que, cuando llegue su momento, entreguen a la siguiente generación un gallinero bastante más grande que el que recibieron.
Porque quizá de eso trata realmente construir patrimonio.
No de ser el que más tiene.
Sino de intentar ser el eslabón de una cadena que cada generación consigue hacer un poco más fuerte.
Y de plantar árboles cuya sombra probablemente disfrutarán personas que todavía ni siquiera han nacido.
Por intentarlo que no quede.
Suerte.
Y esto ha sido todo por hoy.
¡Hasta la semana que viene! 👋🏼
Salva
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