Buenas,
Mientras en este país seguimos disfrutando de esos maravillosos mítines electorales en los que algunos políticos bailan como si hubieran recibido clases particulares del mismísimo Maduro, en el país vecino la cosa está que arde.
Pero literalmente.
Francia vive una auténtica explosión social.
Manifestaciones, enfrentamientos con la policía, edificios incendiados, comercios saqueados y miles de detenidos.
Y aquí conviene distinguir dos cosas.
Una es que los ciudadanos salgan a protestar por la pérdida de poder adquisitivo, el deterioro de los servicios públicos o las decisiones de sus gobernantes.
Perfectamente legítimo.
Y otra muy distinta es que auténticas hordas de delincuentes aprovechen cualquier manifestación para quemar coches, destrozar comercios y llevarse gratis lo que encuentran por el camino.
Porque, al parecer, hay quien considera que la mejor forma de protestar contra el sistema es robarle la televisión a un comerciante que probablemente esté tan harto del sistema como él.
Curiosa manera de reivindicar la justicia social.
Y mientras todo esto sucede, Francia sigue siendo uno de los países con mayor gasto público del planeta.
Más del 57% de su PIB.
Además, según una comparativa que circula estos días, por cada 100 trabajadores del sector privado hay 99 personas entre pensionistas y empleados públicos.
En Alemania serían 71 y en España, 73.
Las cifras exactas dependen de cómo se contabilicen, pero el problema de fondo es evidente.
De locos.
Y todavía hay quien culpa de todos los males franceses al neoliberalismo y a la austeridad.
¿Austeridad?
¿Qué austeridad?
¿Pero cuánto Estado necesitan algunos para dejar de culpar al mercado de absolutamente todo?
¿Están cegados por los discursos de sus líderes políticos o espirituales o es que sus neuronas no dan para más?
Mientras tanto, los mercados financieros empiezan a ponerse nerviosos.
Las bolsas no se inmutan demasiado, pero el viernes, la prima de riesgo francesa rondaba los 137 puntos básicos frente a Alemania.
Niveles que no veíamos desde la crisis de deuda europea de 2012…
Y es que cuando prometes más de lo que puedes pagar, tarde o temprano algo se rompe.
Lo verdaderamente peligroso llega cuando una parte importante del electorado depende del presupuesto público y cualquier intento de ajustar el gasto se convierte en un suicidio político.
Así que nadie toca nada.
Se promete, se gasta, se suben impuestos y se emite más deuda.
Y que pague el siguiente.
¿Os suena?
Pues no hace falta cruzar los Pirineos.
En España seguimos presumiendo de nuestro maravilloso sistema de pensiones mientras las transferencias del Estado ya cubren aproximadamente el 20% del gasto anual en jubilaciones.
Por si fuera poco, la Seguridad Social acumula un patrimonio neto negativo de unos 116.100 millones de euros.
Y las previsiones de gasto futuro, con la jubilación de los baby boomers, tampoco invitan precisamente a descorchar el champán.
Pero tranquilos, que nuestros políticos aseguran que las pensiones están garantizadas.
Lo que nunca terminan de explicar es quién demonios va a pagar la factura.
Y para rematar la fiesta, Funcas acaba de advertir de que España podría pagar en 2031 unos 20.000 millones de euros adicionales al año solamente en intereses de la deuda pública.
Veinte mil millones más.
No para hospitales, colegios o infraestructuras.
Para pagar intereses.
Y eso sin contar con que llegue otra crisis económica que nos pille, como siempre, con los pantalones bajados.
La conclusión que saco de todo esto es bastante sencilla.
Hemos construido un sistema en el que cada vez resulta políticamente más complicado controlar el gasto, pero económicamente más caro mantenerlo.
Y cuando las cuentas dejan de cuadrar, en lugar de afrontar el problema y sacar la guillotina (por mucho que duela), seguimos prometiendo soluciones que requieren todavía más dinero.
Hasta que los mercados digan basta.
Lo siento, pero… es un hecho…. TODO se va a la mierda lentamente y el que no lo quiera ver, que siga rezando.
Mientras tanto, nuestros queridos políticos seguirán bailando en los mítines mientras sus neveras y cuentas bancarias están a rebosar.
Que para eso nunca faltará presupuesto…
Sigamos.
🛋️ Desde mi sofá: mercados y realidad
Parece que la inflación sigue sin dejarnos tranquilos.
En Estados Unidos vuelve a repuntar hasta el 3,7%, los precios que pagan las empresas por producir también se disparan y la Reserva Federal empieza a tener cada vez más argumentos para seguir subiendo los tipos de interés.
Y mientras tanto, Europa continúa con sus propios problemas.
Los países europeos siguen sin ponerse de acuerdo ni con los presupuestos ni con las medidas energéticas y, para rematar, Trump vuelve a amenazar con nuevas trabas comerciales, esta vez incluso contra productos y barcos españoles.
Vamos, que entre inflación, deuda, energía y guerras comerciales tenemos el menú completo.
Lo que más me llama la atención es que seguimos intentando solucionar los mismos problemas de siempre con unas cuentas públicas cada vez más ajustadas.
Subir los tipos ayuda a frenar la inflación, pero también encarece la deuda de unos gobiernos que ya deben hasta las cejas.
Y bajarlos demasiado pronto puede volver a echar gasolina al fuego.
Así que, sinceramente, sigo dejando mi cartera de inversión tal y como está.
Puede que los mercados sigan dando bandazos durante una buena temporada, pero prefiero seguir a lo mío antes que intentar adivinar si mañana caerá el meteorito definitivo o no.
⚡️ Flashes de la semana
🤔 Anuncio de una posible fusión Tesla - SpaceX antes de diciembre: Barclays.
💹 Los gestores de fondos ven el 5,9% del bono americano como el nivel que desatará la gran rotación de la bolsa a la renta fija.
🚀 Elon Musk dará a cada niño en América una acción de SpaceX el próximo año.
📉 Getty Images anuncia que se declarará en bancarrota y que saldrá de la Bolsa.
⚡️ Red Eléctrica niega que los servicios de ajuste sean sobrecostes del sistema.
🏥 Los beneficios de Johnson & Johnson caen un 96% por el litigio de los polvos de talco, pero sus ventas aumentan.
🏦 El francés BPCE compró la mayor parte de su participación en el Sabadell con derivados.
🛰️ Fossa prevé alcanzar los 140 satélites en órbita baja en los próximos dos años.
💻 Indra se adjudica un contrato de la Xunta de casi cinco millones para modernizar su administración de Justicia.
✈️ Aena creció en tráfico en España un 4,2% en septiembre, hasta 31,7 millones de viajeros.
📈 ASML supera previsiones con su beneficio, mejora su guía y recibe interés por pedidos hasta 2030.
💻 Google lanza Gemini 4 Argon, su modelo de IA para desarrolladores y empresas.
📈 BBVA inicia el segundo tramo de su recompra de acciones por 1.000 millones de euros.
🏦 Bank of America sufre un fuerte descenso en sus beneficios tras una multa del Tesoro.
🇪🇸 El impacto de la guerra, la crisis de Ceuta y las catástrofes naturales incrementan el déficit de España en ocho puntos.
💸 El PP plantea un “plan de choque” con rebajas en IVA e IRPF para contener el alza de precios.
💹 El Gobierno cree que Hernández de Cos tiene posibilidades de alcanzar la presidencia del BCE.
🏦 La Seguridad Social recortará hasta un 17% la pensión a quienes adelanten su jubilación aunque hayan cotizado más de 41 años.
🏠 El Gobierno invierte 20 millones en el “fondo bueno” Genivs para levantar vivienda de alquiler asequible.
🛢 Hatta Energy reclama al Gobierno liberar las reservas de carburantes para aliviar la subida de precios.
🏢 Planeta facturó 2.200 millones en 2025, impulsada por los libros y sus centros de educación privada.
⚡️ Acciona gana la construcción de un proyecto de transmisión eléctrica de 400 millones en Australia.
❌ Avatel plantea un ERE para 444 empleados, un tercio de su plantilla.
🚙 Seat y Cupra suman 76.066 vehículos matriculados hasta septiembre, un 9% más.
🛞 Michelin alerta de que el absentismo se ha duplicado en sus fábricas en España.
💻 Movistar Prosegur Alarmas eleva un 27% su beneficio neto en 2025.
💹 El Foro Económico Mundial podría designar a Lagarde presidenta en noviembre.
🏦 Almeida bajará el IBI al mínimo legal en 2027, con un ahorro de 31 millones para los madrileños.
🛰️ Amper y el fondo de Pablo Casado negocian la compra del fabricante de radares ART.
⚡️ GES gana contratos por 225 millones para construir parques solares en Aragón y Valencia.
💻 Anthropic calienta su histórica salida a Bolsa con un aumento trimestral de sus ingresos del 46%.
⚡️ REE prohíbe a las eléctricas parar sus centrales por mantenimiento ante el fuerte estrés del sistema.
📉 La Bolsa de Yakarta se hunde más de un 11% por la amenaza de MSCI.
🏦 El Santander se alía con Nvidia para desplegar la IA en todo el banco.
💻 Enzo Ventures lanza un fondo de 20 millones para ‘start-ups’ de fundadores tecnológicos del sur de Europa.
💰 Linkener levanta 7,5 millones en una ronda liderada por el fondo de Alantra y Enagás para su tecnología energética.
👰🏻♀️ La sicav del fundador de Pronovias roza los 1.800 millones y lidera por patrimonio gestionado hasta septiembre.
🇪🇺 Cuenta Financia Europa
Tenemos un nuevo invento financiero.
Se llama Cuenta Financia Europa y, como su nombre indica, pretende que los europeos invirtamos más dinero en Europa.
Qué sorpresa.
Resulta que llevamos décadas viendo cómo buena parte de nuestros ahorros termina financiando empresas estadounidenses y ahora nuestros queridos gobernantes han descubierto que sería mucho mejor que ese dinero se quedara en casa.
Y para convencernos han encontrado un argumento bastante atractivo: pagar menos impuestos.
La idea, que parte de una iniciativa de la Comisión Europea, es relativamente sencilla.
Crear cuentas de inversión con ventajas fiscales para que los ciudadanos saquemos parte de nuestros ahorros de los depósitos bancarios y los pongamos a trabajar en los mercados financieros.
Hasta aquí, perfecto.
De hecho, me parece una iniciativa bastante acertada.
En España seguimos teniendo una cantidad disparatada de dinero prácticamente parado en cuentas bancarias, perdiendo poder adquisitivo año tras año por culpa de nuestra querida inflación.
El problema viene cuando empezamos a leer la letra pequeña.
En España, esta nueva cuenta permitirá invertir hasta 150.000 euros en determinados productos financieros.
Podremos comprar y vender acciones, fondos y ETF admitidos sin tributar por las plusvalías mientras mantengamos el dinero dentro de la cuenta.
Es decir, los impuestos se aplazan hasta que retiremos el dinero.
Pero lo verdaderamente interesante llega cuando nuestras aportaciones llevan más de cinco años invertidas.
En ese caso, los primeros 10.000 euros de ganancias podrán quedar completamente exentos de impuestos.
Ojo, 10.000 euros acumulados por contribuyente, no cada año.
Y sobre las ganancias restantes tendremos una reducción fiscal del 20%.
Por ejemplo, si obtenemos 20.000 euros de beneficios que cumplen los requisitos, únicamente tributaríamos por 8.000 euros.
Nada mal.
Eso sí, los dividendos seguirán tributando normalmente.
Y tampoco podremos incorporar cualquier inversión que nos apetezca.
Aquí llega la parte que menos me gusta.
Para que un fondo pueda acogerse a estas ventajas, tendrá que invertir al menos un 70% de su patrimonio en activos vinculados al Espacio Económico Europeo.
Además, deberá mantener como mínimo un 50% en renta variable, del cual un 35% del patrimonio total deberá corresponder a acciones de esa zona.
Traducido al castellano: olvídate de meter directamente tu fondo indexado al MSCI World de toda la vida.
Tampoco podremos comprar directamente acciones estadounidenses como Microsoft, Apple o Amazon dentro de esta cuenta.
Curiosamente, ni siquiera todas las empresas europeas tendrán cabida.
Reino Unido y Suiza, por ejemplo, están fuera del Espacio Económico Europeo.
Y ahora viene mi reflexión.
¿Realmente merece la pena modificar nuestra estrategia de inversión simplemente para ahorrarnos impuestos?
Personalmente, tengo bastantes dudas.
Llevo años defendiendo que una cartera debe estar diversificada, tanto por tipos de activos como geográficamente.
¿Por qué debería concentrar mis inversiones en Europa cuando puedo invertir en las mejores empresas del mundo?
¿Acaso una empresa estadounidense, japonesa o taiwanesa es peor inversión simplemente porque no tiene su sede en territorio europeo?
Evidentemente, no.
No estoy diciendo que la Bolsa estadounidense vaya a hacerlo mejor que la europea durante los próximos veinte años.
No tengo ni idea.
Precisamente por eso prefiero no jugar a adivinar qué región será la ganadora.
Imaginemos que, por aprovechar estas ventajas fiscales, dejamos de invertir en un fondo global y nos concentramos en Europa.
Si durante los próximos diez años nuestra inversión obtiene una rentabilidad anual dos puntos inferior, el coste acumulado podría terminar siendo bastante mayor que el ahorro fiscal conseguido.
Y entonces habremos hecho un negocio fantástico.
Nos hemos ahorrado dinero en impuestos para terminar ganando menos dinero.
Maravilloso.
Además, conviene recordar que los fondos de inversión tradicionales en España ya nos permiten realizar traspasos entre determinados fondos sin tributar hasta el reembolso definitivo.
Por tanto, aunque esta nueva cuenta introduce ventajas adicionales interesantes, especialmente para acciones y ETF, tampoco estamos descubriendo la pólvora.
Por cierto, ¿cuándo podremos contratarla?
Pues todavía no.
La nueva regulación entró en vigor el 8 de octubre de 2026, después de una primera versión que el Congreso tumbó y que el Gobierno recuperó pocos días después.
Pero su comercialización depende de una orden del Ministerio de Hacienda que todavía no se ha publicado, y el nuevo decreto también tiene pendiente su convalidación parlamentaria.
Entidades como MyInvestor, Trade Republic y otros bancos y plataformas ya están estudiando cómo ofrecerla, pero no existe una fecha oficial de lanzamiento.
Así que, de momento, paciencia.
Mi conclusión es bastante sencilla.
Me parece estupendo que Europa quiera fomentar la inversión y ofrecer ventajas fiscales a los pequeños ahorradores.
Ojalá tuviéramos más iniciativas de este tipo.
Pero considero que deberían ir acompañadas de una libertad de inversión mucho mayor.
Si lo que realmente queremos es que los europeos ahorremos mejor, deberíamos permitir invertir globalmente y premiar el ahorro a largo plazo, independientemente de dónde estén domiciliadas las empresas.
Porque una cosa es incentivar la inversión europea y otra muy distinta es condicionar nuestras decisiones financieras mediante ventajas fiscales.
Que cada uno invierta donde considere oportuno.
Yo, desde luego, no pienso modificar mi estrategia global únicamente porque Hacienda me ofrezca una pequeña zanahoria.
Primero quiero una buena inversión.
Después, si puedo pagar menos impuestos, muchísimo mejor.
Pero nunca al revés.
Suerte.
Y esto ha sido todo por hoy.
¡Hasta pronto! 👋🏼
Salva
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